Las Vegas, conocida por traspasar los límites del entretenimiento y la hotelería, ahora cuenta con el primer hotel del mundo totalmente impulsado por IA: Otonomous. ¿La pieza central? Oto, un robot humanoide que actúa como “director de vibraciones”, un papel que va mucho más allá de las tareas tradicionales de conserjería.
Redefiniendo los servicios para huéspedes con inteligencia artificial
En Otonomous, la interacción humana se minimiza. Los huéspedes realizan el check-in de forma totalmente digital a través de la carga de ID en sus teléfonos inteligentes y el acceso a la habitación mediante códigos QR. Esta automatización se extiende a casi todos los aspectos de la experiencia hotelera. El propósito no es sólo la eficiencia; es personalización a una escala sin precedentes.
Según el fundador Philippe Ziade, Oto no pretende reemplazar al personal humano, sino ofrecer algo más: una conexión proactiva y basada en datos con los huéspedes.
“Queremos que sea tu mejor amigo y que comprenda todo sobre ti”, afirmó Ziade.
Más allá de la asistencia básica: las capacidades de Oto
Oto se encarga de las tareas estándar de conserjería, como solicitudes de limpieza y recomendaciones de restaurantes. Sin embargo, sus capacidades se extienden a un territorio más personal. El robot entabla conversaciones, brinda apoyo emocional e incluso ofrece consejos sobre relaciones.
Esto es deliberado. A diferencia de los asistentes de voz como Alexa o Siri, Oto tiene una “personalidad” y opiniones programadas. Está diseñado para sentirse más humano, más identificable. Según se informa, el robot, desarrollado por IntBot, habla más de 50 idiomas con un cortés acento inglés.
Personalización basada en datos: la clave para lo otónomo
El sistema no se trata sólo de automatización; se trata de recopilación de datos. Oto rastrea las preferencias de los huéspedes en tiempo real, desde pedidos de ensaladas hasta hábitos de café e incluso cuestiones de la vida personal. Esta información se utiliza para refinar aún más la experiencia del huésped, creando una estadía hiperpersonalizada.
Como explica Ziade, Oto básicamente sabe todo sobre cada huésped:
“Él es todo, en tiempo real, para todos”.
¿El futuro de la hostelería?
Aunque actualmente se limita al lobby, Oto representa un cambio potencial en la industria hotelera. El Otonomous Hotel demuestra cómo la IA puede ir más allá de la simple automatización para crear experiencias inmersivas y personalizadas. Queda por ver si este modelo se generalizará, pero señala una dirección clara: el futuro de los hoteles puede depender tanto de la IA como de la interacción humana.






























