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La FAA inicia una investigación después de la falla de la nueva etapa superior Glenn de Blue Origin

La ambiciosa expansión de Blue Origin en el mercado de lanzamiento de cargas pesadas se ha topado con un obstáculo importante. Luego del fracaso de la misión el domingo pasado, la Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó una investigación formal sobre el cohete New Glenn, poniendo en tierra de manera efectiva todos los lanzamientos futuros de New Glenn hasta que se complete la sonda.

La misión: un resultado mixto de éxito y fracaso

El lanzamiento pretendía ser un hito para Blue Origin, demostrando la capacidad de la compañía para competir en la era de alto riesgo de los cohetes reutilizables. La misión vio dos logros técnicos importantes:
Reutilización del refuerzo: La empresa reutilizó con éxito un refuerzo New Glenn por primera vez.
Aterrizaje de precisión: El propulsor aterrizó con éxito en un barco no tripulado en el océano, un paso fundamental para reducir los costos de lanzamiento a largo plazo.

Sin embargo, el objetivo principal: entregar un satélite de comunicaciones para AST SpaceMobile —terminó en un fracaso. Si bien la segunda etapa se separó con éxito del propulsor, no logró alcanzar la altitud requerida.

¿Qué salió mal?

Según Dave Limp, director ejecutivo de Blue Origin, la evaluación preliminar sugiere que uno de los motores de la etapa superior no logró producir suficiente empuje.

Como resultado de esta deficiencia de empuje, el satélite fue colocado en una órbita mucho más baja de lo previsto. AST SpaceMobile confirmó que la órbita es demasiado baja para que el satélite funcione, lo que llevó a la compañía a concluir que el hardware es una “causa perdida” y eventualmente se quemará en la atmósfera de la Tierra.

El impacto más amplio: industria y geopolítica

Este percance es más que la pérdida de un solo satélite; tiene implicaciones significativas para la posición de Blue Origin en la industria aeroespacial y su relación con el gobierno de EE. UU.

1. Competencia con SpaceX

La capacidad de aterrizar y reutilizar propulsores es el “estándar de oro” de los vuelos espaciales modernos, actualmente dominados por SpaceX de Elon Musk. Si bien Blue Origin demostró que puede aterrizar un propulsor, el fallo de la etapa superior pone de relieve la inmensa dificultad de dominar todo el ciclo de lanzamiento. Para competir por contratos comerciales, Blue Origin debe demostrar que sus etapas superiores son tan confiables como reutilizables.

2. Seguridad Nacional y Contratos Gubernamentales

Actualmente, Blue Origin está buscando la certificación de EE.UU. Space Force para llevar a cabo misiones de seguridad nacional. Una investigación prolongada de la FAA podría retrasar esta certificación, lo que podría afectar la capacidad de la empresa para conseguir lucrativos contratos gubernamentales.

3. La ambición lunar

Más allá de la órbita terrestre, Blue Origin está fuertemente invertido en los objetivos de la era Artemisa de la NASA de devolver a los humanos a la luna. La compañía está desarrollando un módulo de aterrizaje lunar y cualquier problema sistémico con la arquitectura del cohete New Glenn podría poner en peligro su capacidad para cumplir con los cronogramas de las próximas misiones lunares.

Perspectivas financieras y operativas

Para AST SpaceMobile, el golpe financiero inmediato se mitiga con la cobertura del seguro. Si bien las acciones de la compañía cayeron más del 10% después de la noticia, siguen operativas con múltiples satélites nuevos a punto de completarse y contratos existentes con otros proveedores de lanzamiento.

Para Blue Origin, el cronograma ahora es incierto. La compañía esperaba ejecutar hasta 12 misiones más en New Glenn este año, pero ese cronograma ahora depende completamente de qué tan rápido concluya la investigación de la FAA y qué tan efectivamente la compañía pueda rectificar los problemas de empuje del motor.

El fallo de la etapa superior de New Glenn sirve como un claro recordatorio de la volatilidad técnica inherente a los cohetes pesados, lo que podría retrasar el impulso de Blue Origin en los sectores comercial y de seguridad nacional.

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